Buscando trabajo en Israel

buscando trabajo en Israel

Renunciando a los sueños

En los alrededores del lugar donde vivimos el primer año en Israel conocimos latinos de diversos países que llevaban entre uno y seis años viviendo en el país.  Mi esposo recuerda un ingeniero mecánico a quien conoció por casualidad y que por varios años había estado haciendo trabajo que implicaba esfuerzo físico en una empresa.  En la charla el ingeniero comentó que había dedicado mucho tiempo al estudio del hebreo pero que  esto no  le dio buenos resultados en el campo laboral, sin embargo tenía todo lo necesario para darle a sus hijos y consideraba a Israel un gran país para ellos. Casi en la misma época conocimos en el aeropuerto Ben Gurion  otro latino de gran corazón que nos ayudo con toda la burocracia para reclamar varias cajas con algunas de nuestras pertenencias. Él, por su parte, consideraba que lo aprendido en  el ulpán de hebreo y el esfuerzo permanente por mejorar su nivel le permitieron conseguir su trabajo en una importante compañía de envíos internacionales.

La idea de fracaso o éxito en la vida laboral para un nuevo inmigrante no es para nada un concepto absoluto.  Otra persona conocida que ha vivido en Israel por cerca de siete años  me comentaba acerca de las capacidades y logros como arquitecto  que tenía su esposo, en Israel  él es dueño de una floristería que le compró a un amigo luego de intentar trabajar en su área.  Una vez le pregunté a mi amiga si su esposo no extrañaba su vida como arquitecto. Ella me respondió que además del hecho de estar cansado de la corrupción y caos de su país de origen, en Israel  tenía un trabajo donde era respetado y eso era muy importante para él.

Si en los Estados Unidos la mano de obra barata esta en gran parte dominada por los latinos, en Israel son los inmigrantes de la ex Unión Soviética los que dominan este sector de la economía, seguidos por los árabes, etíopes y latinoamericanos. Esta es otra de las realidades que deben enfrentar aquellos que se ven obligados a emplearse en trabajos no calificados en donde aún sabiendo hebreo es el árabe y el ruso lo que realmente predomina  en ciertos ambientes laborales.

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