Costo de vida en Israel, precios de productos básicos
Para aquellos que piensan emigrar o hacer alia a Israel, conocer de antemano la economía del diario vivir les ayudará a hacerse una idea general de cuánto dinero necesita una persona o una familia mensualmente para las compras básicas.
Durante mi permanencia en Israel la opinión generalizada considera a éste como un país muy costoso, aún para aquellos que han vivido toda su vida aquí. De hecho en mi primer año no pude evitar hacer la comparación casi a diario entre los precios de los productos en Israel con los de mi país natal, algo que resultaba traumático porque todo me parecía demasiado costoso y desafortunadamente en la época en que decidimos emigrar a Israel, la información sobre el costo de vida era escasa o ambigua. Los datos presentados en este artículo corresponden a los precios aproximados de algunos productos que consideré básicos dentro de la canasta familiar, es decir sólo se incluyen los productos necesarios para vivir austeramente.
Como en otros lugares del mundo, los supermercados ubicados cerca de los barrios generalmente son los más costosos, y por ser un país pequeño, en Israel hay tan sólo dos cadenas grandes de supermercados nacionales y una cadena de farmacias. Todos los demás son mini mercados o cadenas pequeñas localizadas en ciertas zonas del país.
65 años de la liberación en Auschwitz
El pasado 27 de enero se conmemoraron los 65 años de la liberación del campo de concentración nazi de Auschwitz-Birkenau en Polonia. Para documentar este hecho algunos programas y noticieros en Israel y a nivel mundial revivieron las imágenes y testimonios de los sobrevivientes de aquel exterminio masivo que la humanidad no “debe” olvidar.
Este es una hecho histórico que la humanidad “puede” olvidar, porque a pesar de todos los testimonios y evidencias del holocausto muchos han querido desestimarlo ignorando de paso la enorme capacidad que tiene el ser humano de autodestruirse o de hacer daño a sus congéneres.
Hablando de los universitarios en Israel
Cuando planeamos realizar nuestros estudios en un país extranjero, tenemos en mente la preparación idiomática y académica que nos permita culminar con éxito los estudios. Además de los asuntos académicos también nos cuestionamos sobre el carácter o la forma de ser de aquellos que van a ser nuestros compañeros de estudio o nuestros maestros. Siempre nos preguntamos si lograremos adaptarnos con facilidad al nuevo entorno y cultura con el que nos enfrentaremos.

Technion - Facultad de Física
David, un profesor de matemáticas y física latinoamericano que emigró a Israel después de trabajar varios años en la mejor universidad de su país natal, me comentó acerca de su percepción de los estudiantes del Technion que cursan su primer año de estudios en ingeniería, física o matemáticas. Para David, las diferencias entre los estudiantes israelíes y los estudiantes de su país son muchas y notorias. Lo primero que llamó su atención fue la claridad y solidez conceptual que tienen los estudiantes israelíes en ciertos temas y que han adquirido previamente, ya sea en el colegio o escuelas preparatorias.
De compras en Israel
La manera como los vendedores israelíes atienden a los clientes es en general criticada por los latinos que estamos acostumbrados a un trato con mucha amabilidad, y la permanente presencia del vendedor que responda a todas las inquietudes acerca del producto con una actitud sonriente.
El vendedor israelí es diferente, como lo es su visión del servicio que está prestando y de los clientes. Por ejemplo, la primera vez que compré zapatos note inmediatamente la diferencia. No había un vendedor siguiéndome los pasos, y cuando encontré un par de zapatos que me interesó simplemente pregunté por él, un vendedor me dio la caja con los zapatos y esa fue toda su intervención, yo los saqué de su caja y me los medí mientras él atendía a otros clientes. En ese y otros casos el vendedor no se esmera por convencer al cliente ni se preocupa por tratarlo como a un rey; en pocas palabras no es una actitud servil.
Para algunos latinos no es nada agradable la forma como los israelíes abordan a sus clientes, y se quejan de su falta de interés en vender y muy poca amabilidad. Aunque hay casos en los que evidentemente es así, la gran mayoría de las veces no me he sentido ni agredida ni mal atendida. Tal vez la cuestión es cómo los israelíes y los latinos consideramos debe ser un buen vendedor. ¿Realmente nos tienen que convencer, o es el cliente quien debe juzgar de acuerdo con la información que le proporciona el vendedor? ¿Es necesaria realmente una actitud sonriente y reverencial a la hora de negociar?
Buscando trabajo en Israel
La búsqueda de trabajo en Israel no es sencilla para la gran mayoría de nuevos inmigrantes que llegan a este país. Para aquellos que buscan ser empleados y no cuentan con el capital suficiente para ser independientes, encontrar un “buen trabajo” puede ser una labor muy complicada dependiendo de las aspiraciones y del área profesional.
En mis pocos años en Israel he sido testigo de muchas historias tanto de éxito como de fracaso. Parte de ellas son relatados en este artículo junto con datos importantes para los inmigrantes que no estudiaron sus profesiones en Israel.
Buscando pareja en Israel
Cada año llegan a Israel nuevos inmigrantes con múltiples objetivos, uno de ellos es buscar pareja y establecer una familia con alguien que comparta las mismas creencias y tradiciones propias del judaísmo. Pero ya que la religión y los aspectos que la rodean son tan sólo una parte de la complejidad de cada cultura, los latinoamericanos necesitamos años para adaptarnos y comprender la mentalidad de los israelíes y dependiendo del grado de adaptación se puede tener éxito en la búsqueda de pareja.
Es bastante grande el número de inmigrantes de todas partes del mundo que estando en Israel deciden formalizar una relación de pareja con otro inmigrante de su mismo país de origen porque encuentran grandes diferencias en la forma como la mayoría de los israelís conciben la vida.
En Israel, como en todas partes del mundo, las parejas se conocen en el trabajo, las universidades o través de amigos y familiares, pero adicionalmente ya que el servicio militar es fundamental en la vida de los israelíes, es justamente en esta etapa de la vida donde muchos encuentran sus parejas para después del ejercito convivir con ellas por algunos años y solo cuando deciden tener hijos formalizan su relación con el matrimonio.
Aquellos que llegan a Israel con la idea de formar una familia, generalmente son adultos que ya sobrepasan la edad para ir al ejército y es allí donde muchos rasgos de la personalidad de los israelíes toman su forma.
Abriéndose camino hacia la universidad
El nivel académico de las universidades israelíes cuenta con un gran prestigio dentro y fuera del país gracias a los cruciales aportes que éstas han dado para contribuir a la solución de problemas y necesidades de Israel. La investigación y desarrollo llevados a cabo en las universidades israelíes han permitido el progreso de las industrias militar, agrícola y tecnológica, famosas a nivel mundial.

Universidad Hebrea de Jerusalén
En la clasificación mundial de las universidades que hace anualmente la Universidad Shanghái Jiao Tong, la cual se basa en criterios como premios nobel recibidos por miembros de sus facultades o número de artículos que sus investigadores publican en revistas de reconocimiento mundial, La Universidad Hebrea de Jerusalén se encuentra entre las cien mejores y La Universidad de Tel Aviv, El Instituto Weizmann, El Instituto Tecnológico de Israel o Technion, la Universidad Bar Ilan y la Universidad Ben Gurion se encuentran entre las 400 mejores del mundo.
Desde mi primer año de estadía en este país he escuchado de inmigrantes y nacidos en Israel una queja en común: “Es demasiado difícil entrar a estudiar un pregrado en las universidades israelíes”. Estas son muy exigentes en cuanto a los requerimientos de admisión, y carreras como medicina, odontología, ingeniería de sistemas, electrónica o eléctrica, son casi inalcanzables para la gran mayoría de los israelíes.
Para aspirar a entrar en una universidad de Israel es necesario, como en todos los países del mundo, presentar una serie de exámenes que el estado tiene reglamentados para evaluar el conocimiento de los jóvenes que finalizan la educación básica secundaria, denominada Tijon.
Caminando por Israel II
Desde la semana de nuestra llegada a Israel he sentido por primera vez en mi vida confianza y seguridad en las calles. No significa que en las ciudades de Israel no haya delincuencia y crimen; en todas partes del mundo existen. La diferencia entre un lugar y otro consiste en las proporciones y frecuencia con la que ocurren hechos delictivos.
Algo que me llamó la atención en mis primeros días en Israel fue la gran cantidad de autos estacionados en las calles durante todo el día. Muchas personas dejan sus carros en frente o a unos metros de sus casas, algunos no tienen estacionamiento y simplemente dejan sus carros afuera toda la noche o todo el día. Aunque sí existe el robo de carros, la frecuencia es aún muy baja en comparación con las ciudades latinoamericanas y esto le da a las personas mayor libertad y tranquilidad en el diario vivir. En ciudades como Tel Aviv o Jerusalén la delincuencia está más presente en las calles, pero en general las personas no se sienten asechadas como para caminar con prevención o desconfianza.
Desde mi punto de vista, no sólo latinoamericano sino como mujer, me siento libre cuando transito por las calles. Libre porque aunque me vista de una manera sencilla o descuidada no he sentido una mirada de desprecio o crítica; libre porque, aunque me vista con una falda o muy larga o muy corta, no siento el peso de una mirada morbosa o de unas palabras vulgares y de mal gusto. Libre porque no tengo que estar pendiente de mi bolso mirando de un lado para otro para evitar que me lo roben.

En algunas ciudades medianas y asentamientos se ven niños pequeños que salen del colegio solos o con otros niños y regresan a pie a sus casas, si la distancia lo amerita. Personalmente, yo no permitiría que mis hijos se devolvieran solos a casa después del colegio por más cerca que vivieran de éste, pero para muchas personas que han estado toda su vida en Israel dejar que los niños salgan solos a las calles es algo normal y no representa un gran peligro.
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La gente al volante
Cuando nos mudamos de ciudad decidimos contratar a alguien que nos recomendaron, también latino, para trasladar las cosas a nuestro nuevo destino. La camioneta que nos enviaron estaba en pésimo estado, era muy pequeña y para completar tenía la reversa dañada. Por falta de tiempo, no podíamos deshacer el trato y tuvimos que aceptar el camioncito. Decidimos irnos junto con las cosas en el carro y de inmediato nos dimos cuenta de la manera tan descuidada como conducía la persona que contratamos. En la vía a Tel Aviv llegando a una línea de paso del tren, justo antes de cruzar, comenzó a bajar la barrera que obstaculiza el paso de los autos, estábamos a un auto de la barrera; De repente el conductor dice “ahora este bruto no va a pasar” y decide salirse de la fila atravesando a toda velocidad mientras descendía la barrera. Quedamos sin aliento.
Continuando con nuestro viaje, cerca de Tel Aviv tuvimos que devolvernos y como la camioneta no tenía reversa, el conductor decidió “crear su propio retorno” entrando en contravía por un tramo de la carretera y mientras la gente de los otros carros lo miraba haciendo señales de protesta, él se molestaba porque no le dejaban pasar. Lo curioso de todo esto es que durante el viaje nos repitió varias veces que “LOS ISRAELÍES SON UNOS BRUTOS PARA MANEJAR”.
Pero en mi opinión, conociendo el caos vehicular que se vive en algunas ciudades de mi país de origen, los israelíes en general son buenos conductores. Por supuesto que en ciudades como Tel Aviv el tráfico y estrés de las calles son mucho mayores pero nunca se podrán comparar con los de ciudades como Caracas, Sao Pablo o Bogotá.

Una notoria diferencia que he encontrado entre los conductores latinos e israelíes, es que los segundos en su mayoría respetan más al peatón. A pesar de que muchos transeúntes en Israel son imprudentes al cruzar las calles, los conductores por lo general son cuidadosos y pacientes con los peatones.
Hasta ahora, en el tiempo que he vivido en Israel, he observado que las normas y señales de tránsito son respetadas por la mayoría de los conductores en las ciudades en las que he estado y he percibido un ambiente relajado y amable para conducir.
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Caminando por Israel
Caminando por el desierto
Recorriendo las calles de las principales ciudades de Israel, la gran mayoría de las personas olvidamos que realmente estamos caminando en un desierto. Israel es un desierto que en el transcurso de más de 60 años ha sido cultivado con una alta dosis de ingenio y perseverancia.

Parque en Raanana ciudad céntrica de Israel
Mirando con detenimiento las zonas verdes en los parques, andenes o jardines públicos, se observa los pequeños tubos por donde día a día llega el agua a ciertas horas y cantidades previamente programadas dependiendo de la época del año. El esfuerzo por mantener a Israel florecida y verde no es sólo del estado. Organizaciones como Keren Kayemeth promueven el cuidado y plantación de más vegetación y colectan fondos a nivel mundial.
Viajando por Israel
Los medios de transporte de un país son una parte importante del diario vivir, y dependiendo de su organización y desempeño estos pueden facilitar o dificultar la vida. Entre las primeras cosas que tenemos en mente cuando llegamos a un aeropuerto conocido o desconocido es cómo salir de este para llegar a nuestro destino final y en el caso del Aeropuerto Internacional Ben Gurion se puede hacer uso de taxi, tren o bus.
La Autoridad Aeroportuaria de Israel sólo autoriza ciertas compañías de taxis para prestar el servicio desde el terminal aéreo. Las tarifas ya están previamente establecidas de acuerdo con el destino y existen recargos adicionales según el número de maletas y de pasajeros.
Una persona conocedora puede arreglar de antemano el precio del viaje, pero en general lo más recomendable es hacer uso del taxímetro. Si usted no sabe hebreo, no hay de qué preocuparse; todos los taxistas tiene algún nivel de inglés. Pero si tampoco sabe inglés, ¡preocúpese! Lo mejor es asegurarse de contar con la ayuda de alguien que sepa uno de los dos idiomas, es probable que el conductor del taxi sepa algunas palabras en español pero gracias a las Leyes de Murphy esa probabilidad se hace cero cuando usted más la necesita.
En mis primeros meses en Israel un coterráneo, haciendo referencia a la dificultad del idioma, me comentó un poco enfadado: “Taxi es una palabra muy internacional, es la misma en casi todos los idiomas, pero en hebreo es monit”. La razón de esta diferencia es que esta palabra proviene del verbo “Limnot” que significa contar (el taxímetro “cuenta” la distancia recorrida o el dinero a pagar). Así también taxímetro es “moné”.

Los taxis en Israel son por lo general elegantes Mercedes Benz, Skoda o Volkswagen de color blanco, pero lo que definitivamente no es elegante es el comportamiento de algunos taxistas quienes son considerados agresivos y muy aprovechados.
